Es un delito que vulnera nuestros derechos como la dignidad y la libertad, que afecta especialmente a mujeres, adolescentes, niñas y niños a quienes se les capta, transporta, traslada, acoge y retiene mediante amenazas, falsas promesas o violencia de cualquier tipo; con el fin de explotarlos en diversas actividades como la prostitución ajena y otras formas de explotación sexual, explotación laboral, la mendicidad, la servidumbre, la esclavitud, así como cualquier otra forma análoga de explotación.